MOCHI Y SUS BATALLAS

Hace pocos días, el 13 y el 15 de enero, se conmemoraron los aniversarios de las batallas de Chorrillos y Miraflores. Es curioso, pero los historiadores peruanos hacen aparecer una batalla adicional que sería la de San Juan y que para los chilenos es una fase —importante, sin duda— de la batalla de Chorrillos.

Los mejores registros pictóricos de ambas batallas son los que ejecutó Giovanni (Juan) Mochi, un destacado maestro italiano que llegó a Chile en 1872, contratado por el gobierno para dirigir la Academia de Bellas Artes.

Mochi no era precisamente un pintor dado a la temática militar, pero como ya estaba en Chile desde hacía algunos años, no pudo sustraerse al embrujo de la guerra y de las victorias de las armas chilenas. Con gran esmero y dedicación, pintó dos magníficos y enormes cuadros: “La Carga de los Granaderos en la Batalla de Chorrillos” y “Primera División en la Batalla de Chorrillos”.

Ambas telas pintadas al óleo son de gran formato y reflejan con crudo realismo escenas de la batalla. “La carga de los Granaderos”, sin duda tiene más movimiento; éste es dado por los escuadrones que galopan al mando del teniente coronel Tomás Yávar y desfilan frente a un general Manuel Baquedano que los contempla impasible, seguramente, porque ya había visto y participado en muchas cargas durante su vida. Por su parte, el comandante de los Granaderos, a pocos minutos después de esta imagen, encontraría la muerte cargando a la cabeza de su regimiento….¡Muerto a caballo al galope!

En las dos pinturas, Mochi retrató con gran realismo el campo de batalla gracias a que estuvo en ese escenario un año después de la batalla. Además, los personajes que retrató son todos reales y reconocibles.

 

La “Carga de los Granaderos” se encuentra en el casino de oficiales de la Escuela Militar, lamentablemente, en un salón que es poco visitado y en consecuencia la magnífica pintura es contemplada por muy pocas personas.

 

La Primera División de la Batalla de Chorrillos, es también de gran formato y hoy se exhibe en la sala dedicada a la Guerra del Pacifico del Museo Militar de Santiago (Blanco Encalada esquina de S. Ignacio).  Por muchos años esta pintura presidió el salón principal del casino de oficiales del Regimiento Chorrillos, entonces de guarnición en Talca.  De alguna manera, su presencia era un homenaje a los numerosos talquinos que tuvieron su bautizo de fuego en esa batalla y formando parte del Regimiento Talca.