COMBATE NAVAL DE IQUIQUE

 

La Corporación del Patrimonio Histórico Militar no podía dejar de sumarse a los homenajes que reciben este año los héroes de la rada de Iquique.  Aquellos que en la mañana del 21 de mayo de 1879 ofrendaron sus vidas por la patria, ante el estupor de sus contendientes y la incredulidad de la comunidad peruana que desde la costa observó por horas, no sin un dejo de admiración, la secuencia completa del combate y de los sangrientos hechos, caracterizados por la enorme diferencia de potenciales entre los contendores  y por la negativa de Prat a la rendición, primando por sobre todo su voluntad inquebrantable del sacrificio hasta la muerte, en el cumplimiento del deber.

El épico combate y el ejemplo dado por Prat y todos sus hombre, no pasó inadvertido para la opinión pública nacional e internacional, para lo cual nos permitimos extractar de los muchos, solamente un par de artículos publicados por cronistas peruanos testigos directos de la lucha, por el propio Comandante Grau y por un observador neutral, el vicecónsul inglés en la ciudad peruana de Iquique. Todo esto como un modo de refrendar, sin necesidad de recurrir a los cronistas e historiadores chilenos, el valor y la trascendencia que adquirió la epopeya del Combate Naval de Iquique.

 

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Contenido textual

 

Diario “La Patria de Lima” (Extracto) el 24 de mayo de 1879. Redactado por su corresponsal, a bordo del Buque “La Independencia”. “Trabose un violento combate entre el “Huáscar” y la “Esmeralda” […] La “Esmeralda” hacía un fuego continuo y desesperado, mientras que el “Huáscar” le contestaba con mucho menos tiros, pero muy certeros; uno de estos traspasó la “Esmeralda”, rompiéndole la maquinaria e imposibilitándola para moverse. Tres veces el “Huáscar” embistió con su proa a la “Esmeralda”; la segunda vez destruyéndole gran techo de su popa: al tercer golpe se abrió la “Esmeralda” por su centro y comenzó a hundirse. Al tocar el “Huáscar” por tercera vez el costado de la “Esmeralda”, el comandante de esta, Prat con algunos hombres, saltaron a bordo tratando de abordarlo. De los atacantes solo se salvaron dos, quedando muertos Prat y todos los suyos. Prat con su revólver mató al teniente Velarde, oficial de banderas del “Huáscar”.

 

Parte oficial (Extracto) del capitán de navío Miguel Grau sobre el combate naval de Iquique. (Elaborado el 23 de mayo de 1879, en la Comandancia General de la 1ª División Naval. Al ancla en Iquique. …   “Finalmente, emprendí la tercera embestida con una velocidad de diez millas y logre tomarla por el centro. A este golpe se encabuzó y desapareció completamente la Esmeralda, sumergiéndose y dejando a flote pequeños pedazos de su casco y algunos de sus tripulantes.  

Eran la 12:10 PM. El comandante de ese buque nos abordó -a la vez que uno de sus oficiales y algunos de sus tripulantes- por el castillo, y en la defensa de este abordaje perecieron víctima de su temerario arrojo. Inmediatamente mandé todas las embarcaciones del buque a salvar a los náufragos y logre que fuesen recogidos sesenta y tres, los únicos que habían sobrevivido a tan obstinada resistencia”.

 

Modesto Molina periodista peruano dueño y director del diario iquiqueño “El Comercio de Iquique” escribió en su periódico peruano en forma detallada sobre este combate y el de Punta Gruesa.

Lo hizo el 21 de mayo de 1879, el mismo día de la gesta heroica.

El artículo (Extracto) se caracteriza por su imparcialidad y por hacer un relato fidedigno de los hechos, reconociendo además el valor del heroísmo de Prat y de todos sus hombres.

 

 

“Jaqueada la Esmeralda por el Huáscar […] el monitor le hacía fuego por elevación a fin de lograr que la corbeta se rindiese.

…En uno de los movimientos la Corbeta chilena se puso al frente y muy cerca de la estación de ferrocarril. […] fue entonces que el Señor General Buendía ordenó (artillería de campaña) que esta hiciese fuego sobre el buque chileno y lo mismo hiciesen los soldados.

Después de 60 cañonazos desde tierra se logró rechazar a la Esmeralda que buscaba siempre haciendo fuego, la salvaguardia de la población para no perderse.

…Haciéndose ya insostenible (la situación) por el buque chileno, cuyas averías principiaban a ser de consideración. El comandante Grau vio entonces llegado el momento supremo […] le arremetió el Huáscar con su espolón, descargando antes dos cañonazos que inutilizaron algunas piezas del enemigo.

La corbeta principió a hacer agua. […] Grau intimó rendición, pero el jefe de la corbeta chilena se negó a arriar su bandera

Grau […] arremetió por segunda vez con su buque a la Esmeralda que entonces como anteriormente no había cesado de descargar sus cañones.

En este segundo choque se desconcertó el eje de la maquinaria de la corbeta chilena y una bala del monitor le mató 36 hombres. Era preciso que se diese fin a un drama tan sangriento i que no reconoce ejemplo en la historia del mundo.

…Le acometió por tercera vez con su ariete […] descargándole dos cañonazos. Uno de estos le llevó por completo la proa, por la cual principió a hundirse.

“Fue en este tercer choque cuando el comandante Prat de la Esmeralda saltó revolver en mano sobre la cubierta del Huáscar gritando: ‘Al abordaje muchachos’, le siguieron un oficial serrano que llegó hasta el castillo, donde murió un sargento de artillería i un soldado. Todos estos quedaron en la cubierta muertos.

Prat llegó hasta el torreón del comandante, junto al cual estaba el teniente señor Velarde sobre el que hizo tres tiros que le causaron la muerte. Entonces un marinero acertó a Prat un tiro de Comblain en la frente destapándole completamente el cráneo, cuyos sesos quedaron desparramados sobre cubierta.

 

Carta de M. Jewell,   Vice Cónsul inglés en Iquique, testigo de los hechos, dirigida a su hermano Ralph el 23 de mayo de 1879. Por último a las 11.50 am la Esmeralda se fue a pique, después de uno de los combates más audaces i más heroicos, contra toda esperanza de salvación, que recuerdan los anales de la Guerra Marítima.

El Capitán en último momento trató de abordar el Huáscar y consiguió saltar sobre cubierta, matando a un teniente y siendo ultimado él mismo.

Su nombre era Prat, uno de los hombres más simpáticos que he conocido, Si algún hombre ha merecido una estatua por su valor, Prat la merece.

“Todo el mundo, peruanos y extranjeros elogian con los más elevados términos la manera como lucharon los buques chilenos, y, aunque estos han perdido la Esmeralda, eso no es nada en comparación con la pérdida de la Independencia, para los peruanos”.